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29 de abril de 2005
Afganistán – La semana pasada se llevó a cabo la primera ejecución contra una mujer por cometer adulterio registrada desde la caída del régimen talibán a finales de 2001. La víctima fue una joven de 29 años hallada culpable de adulterio y condenada a muerte por los tribunales locales. Aproximadamente 48 horas después fue sacada a rastras de la casa de sus padres en el distrito de Urgu, provincia de Badakhan, por su esposo y autoridades locales antes de ser lapidada públicamente. Al parecer, al hombre acusado de cometer adulterio con ella le propinaron cien latigazos y lo dejaron libre.

Todas las mujeres condenadas a morir lapidadas en ejecuciones públicas fueron acusadas de adulterio, es decir, tener sexo fuera del matrimonio, algo que se paga con la vida bajo las leyes conocidas como Sharia.
Amina Lawal, la más conocida de todas estas mujeres, fue condenada en Nigeria a morir por tener un hijo sin estar casada.
Gracias a la presión internacional, hasta el momento se logró que se aplace la ejecución hasta enero del 2004 para que pueda cuidar a su hija durante sus primeros dos años de vida.
Amina Lawal fue defendida incluso por el presidente Vicente Fox y su esposa Marta Sahagún, en su pasada visita a Nigeria, al igual que siete concursantes del concurso Miss Mundo programado para realizarse en ese país africano.
Pakistan:
El 24 de julio pasado, la paquistaní Zafran Bibi reconoció ante el tribunal islámico de Kohal ... que había tenido relaciones sexuales con su cuñado, pero forzadas, y de las que se había quejado a sus suegros sin que éstos intervinieran. El juez Kahn utilizó esa declaración para afirmar que no le quedaba otra opción, sino imponer la máxima pena. ZafranBibi fue confinada en una celda para condenados a muerte, donde recibe la visita de su hija, nacida hace siete meses y a la que todavía amamanta. El caso está pendiente de apelación y la nueva vista se celebrará en Islamabad en estos días. El pasado 1 de mayo, su marido, Naimat Jan, que cumplía condena cuando se produjo el supuesto adulterio y que, según algunas fuentes, fue el primero en delatar a su mujer, optó por declarar que él es el padre de la niña, fruto de las relaciones que mantuvo en la visitas de Zafran Bibi a prisión. Los abogados defensores dicen que la sentencia no se atiene a la ley porque los derechos de Zafran Bibi no fueron respetados en el juicio, y porque firmó una declaración que no había leído. Aunque se libre de la muerte, Zafran Bibi puede pasar entre 10 y 15 años en la cárcel. Dictada la sentencia, abogados, ONG y la Comisión de Derechos Humanos de Pakistán manifestaron su sorpresa por tratarse de la primera que se pronuncia desde mediados de los ochenta. Una condena que, según ellos, no se ha aplicado nunca en el país.